El ocho

 

Después de La Joven de la Perla, me apetecía algo de acción y mirando en mi “biblioteca” me encontré con este libro El ocho.

Si os soy sincera, El Ocho se escribió en el 2004 y un año después me lo compre. Todo el mundo me hablaba de el como si fuera la octava maravilla así que dije…habrá que tenerlo.

De media me puedo leer un libro al mes o cada dos meses, así que imaginaos las vueltas que le di a este. Cuando me termino un libro voy a la “biblioteca” y echo una miradita rápida sobre los que no he leído y este siempre lo pasaba, nunca me apetecía leerlo porque siempre había otro que me interesaba más.

Hasta que hace unos días me dije Amanda no podemos retrasar mas este momento…así que lo cogi sin muchas ganas y no me he despegado de el hasta hoy, que lo he terminado. Sencillamente divertido, entretenido, misterioso, de lectura fácil…

Al final todo aquel que me lo recomendó tenían razón, así que..¡¡ mil gracias!! 

Este fracmento es uno de tantos que me han gustado y en los que aparecen personajes de lo mas interesantes.

Disfruten de esta aventura.

Amanda

 

Mirelle estaba lo bastatante cerca como para ver que era un joven de extraordinaria belleza. Llevaba suelto el largo cabello castaño, que caía hasta los hombros. Los grandes ojos gris azulados, sombreados por espesas pestañas, acentuaban la palidez traslucida de su piel. La estrecha nariz romana era un tanto aguileña. Los labios, bien formados, tenían una expresión de desde cuando echo una ojeada a la ruidosa multitud y le dio la espalda.

 

 

Después lo vio ayudando a alguien baja del carruaje, una criatura hermosa de no mas de quince años, tan pálida y frágil que a Mirelle le inspiro serios temores.La niña se parecía tanto al soldado que Mirelle tuvo la seguridad de que eran hermanos, y la ternura con la que el ayudaba a su joven compañera a bajar del coche abono esta suposición. Ambos eran menudos pero bien formados. Constituían una pareja de aspecto romántico, pensó Mirelle, como el héroe y la heroína del cuento de hadas […]

 

 

Ante estas palabras, la niña sonrió y oprimió el brazo de su hermano. Se miraron amorosamente a los ojos. Después el soldado volvió a coger la maleta y tomo las riendas del caballo mientras su hermana daba el brazo a Mirelle.

 

 

-No lo lamentéis mademoiselle-dijo la niña-.

 

 

Permitidme presentarme.Mi nombre es Maria Anna, pero mi familia me llama Elisa. Y este es mi hermano Napoleone… de la familia Buonaparte.

 

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