Viernes 20 junio 2008; Marina ataca de nuevo ( II Parte )

 

Me arregle en la habitación, así que para ver el resultado final tuve que conformarme con mirarme en el mini espejo del cuarto de baño. ¿No me había arreglado demasiado? ¿No intentaba…competir? Pero… ¿de que me preocupaba? ¡Paolo me quiere! Madre mía, que me estaba pasandooo…Amanda, coño. Sal ahí fuera y demuestra que eres capaz de controlar la situación.

 

Cogi el pomo de la puerta, cerré los ojos, respire hondo y empecé a torcerlo lentamente, hasta que la puerta se abrió y…jodeeeeeeeeeeeeeeer, si es que no puede ser. Mi primera visión de Marina, fue sentada literalmente encima de Paolo, cogiendole un mechón de pelo…Me cago en…aguanta Amanda, aguanta, que aun queda noche…

 

Puse una sonrisa de oreja a oreja y…

 

A: Marina, cuanto tiempo.

M: Amanda no te había visto, ¿De donde sales?

A: A ti que coño te importa. De la habitación estaba arreglándome.

M: Vamos Amanda se simpática. ¿Un piropo? ¡Y una mierda! Amanda, vamoooos…demuestra…demuestra… Que bien te veo… me gustan tus zapatos… ¿Que coño podía decir?

M: Ah, los zapatos, ya sabes que me gusta ir siempre a la ultima. Los tuyos también son muy monos… pero te veo rara, ojeras, demasiado flacucha… ¿Te pasa algo?

A: En ese momento abrí la boca para soltar un Que te jodan, pero mire a Paolo con esa cara de…felicidad, y dije…Es que últimamente tengo mucho trabajo. Después apreté los dientes, hasta notar la mandíbula totalmente hinchada, esboce una pequeña sonrisa y me dirigí directamente al frigorífico, descorche la botella de vino y me bebí una copa del tirón. Creo que iba a ser la única manera de terminar bien la noche.

 

Los demas llegaron unos quince minutos después. Para entonces yo ya llevaba unas tres copas de vino en el cuerpo. Durante esos largos quince minutos ella solo hablaba de Te acuerdas de cuando íbamos a…, te acuerdas de…, has vuelto a ver…, tenemos que ir otra vez a….En cada te acuerdas Paolo, entre risas, se acercaba a mi y me contaba la historia que había detrás, mientras yo ponía cara de…que interesante…Otras veces me daba un beso o me acariciaba el pelo, me guiñaba un ojo…Cuando esto ocurría ella, lo llamaba

¿Cómo es posible que este asi con treinta añazos que tengo? ¡Debería de pasar de este juego! Si es que en el fondo me importa una mierda… ¿Por qué no soy capaz de mantener las formas y no dejarme llevar por la imbecil esta?

 

Rafa, Martín, Carlos, Jose y Lola son un encanto. Con ellos es imposible aburrirte, especialmente con Carlos que es un ganso, ni tener malos rollos, ni na de na. El resto de la noche lo pasamos muy bien o eso creo porque al final me pille una buena moña…Solo recuerdo que Marina termino vomitando en la terraza de nuestra casa, llamando a Paolo para que la rescatara de aquel infierno pero Paolo estaba conmigo, sonrió y le hizo un gesto con la cabeza a Rafa para que fuera el…

 

A la mañana siguiente yo también me levante llamando a Juan…

                                                                                                                                                    Amanda

 

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Viernes 20 junio 2008; Marina ataca de nuevo (I Parte)

 

  Después de la noche del pre-estreno que llegue a casa a las seis de la mañana y el despertador me sonó una hora después para ir a currar. El viernes solo soñaba con que llegaran las tres de la tarde, salir del estudio, llegar a casa, tirar el bolso, soltarme el pelo, lanzar los zapatos, quitarme el vestido y tirarme en la cama hasta que el cuerpo aguantara. En ese dulce sueño estaba cuando…Amandaaaaaaaaaa, tienes una llamada.

 

A: Amanda Caro, buenos días

P: Hola nena, soy yo.

A: Holaa (voz de zorrilla juguetona)

P: ¿Qué tal la película? ¿Mucho sexo? (pues porque no quise, pensé) No te oí llegar y esta mañana no me has despertado como…siempre…

A: Jaja. Buf, la noche genial. Llegue súper tarde. Ya te contare luego.

P: ¿A que hora sales?

A: A las tres me largo, digan lo que digan.

P: Perfecto. Tienes que hacerme un favor.

A: ¿Qué pasa?

P: Esta noche he invitado a estos a casa. ¿Te importa?

A: Noooo, que va…Aunque por mi boca salían esas palabras por dentro estaba a punto del colapso…Mi cara de cansancio se convirtió en cara de asco…, el teléfono casi no se me cae de la oreja. ¿Qué le digo? “Paolo ni de coña, estoy muerta”. Yo hago siempre lo que quiero y el aguanta como un campeón. Asi que por una vez que decide montar algo ¿le digo que no?. ¡No podía!

P: Vale, he pensado en preparar una cenita y luego tomarnos unas copas. El problema es que hoy es viernes y tengo la clase de fútbol con los chicos. A si que tienes que encargarte tu de la compra.

A: Pero…

P: Antes de que digas nada. No te preocupes te he dejado la lista de todo lo que tienes que comprar en la encimera. La cena la hago yo, tú no tienes que hacer nada.

 

  Se quedo callado durante unos segundos esperando una respuesta. Pero… ¿Por qué me esta pasando esto a mi? ¿Es que no hay mas días? Yo solo quiero llegar a casa y dormir hasta que el sábado abra los ojos minimo a las tres de la tarde. Pero… no tengo que preocuparme, porque el me ha dejado una puta lista de la compra en la encimera y yo solo tengo que salir del trabajo, llegar a casa, coger la lista, irme al súper, volver a casa cargada como un burro, colocar cada cosa en su sitio, ducharme, arreglarme y poner cara de felicidad delante de la zorra de gran Marina Por cierto, ¿iba?

 

A: Ok. Me paso por el súper y lo compro todo. Entonces tome aire, cruce los dedos y… ¡Ah! ¿Quién viene?

P: Pues Rafa, Martín, Carlos, Jose, Marina y Lola

 

  ¡Aja! Que raro que ella se perdiera alguna. No quiero parecer una perra en celo pero Marina es la ex novia de Paolo.Hasta aquí ningún problema, si ella no lo acosara.

 

  Cuando conocí a Paolo, ellos habian terminado hacia unos seis meses pero a pesar de ello, Marina lo seguía llamando, mandándole mensajes, etc. Si, lo se, eran amigos…y no debía preocuparme pero… ella lo acosaba. Siempre estaba Paolo estoy mal, necesito hablar contigo, Paolo, vente a casa, no me encuentro bien, Paolo necesito un consejo, Paolo te vienes de compras. Siempre Paolo por aquí, Paolo por aca…

 

  Bueno y si hablo del acoso físico, apaga y vámonos. Todo el rato encima de el, tocándole la cara, apoyándose en su hombro, poniéndole morritos, mirándolo con ojitos de zorrilla y de eso entiendo algo, que si te cojo la mano para enseñarte algo, que si me rio y te toco….

 

  Por otro lado, a mi a penas me habla, intenta apartarme, me mira con cara de te perdono la vida. Un día que estaba hasta el…moño de la actitud de Marina, ya no aguantaba mas, si seguía callada podía reventar, cogi a Paolo y se lo dije y ¿que me contesto?. Amanda por que estuviéramos saliendo no quiere decir que aun le guste, han pasado ya tres años. No veas cosas donde no hay. Es una chica muy tímida y nos llevamos muy bien, es normal que me llame. Además es muy cariñosa y lo sabes. No tienes que preocuparte de nada. No te pongas celosa.

 

  ¿Yo celosa? Jaaaaaa. ¡Ni de coña! Esta claro que Paolo tiene éxito con las chicas y a mi me preocupa que hable con ellas, no. Que salga y se recoja a las mil, no. Que llame a compañeras o amigas, no. Que quede con ellas, no. Que coma con alguna, no NO, NO y NO. Marina es diferente, se lo noto. No tengo de que preocuparme, porque Paolo no va a hacer nada, confió en el (y si hace algo…el se lo pierde). Lo que me fastidia es que ella traspasa la línea, va mas allá, haciéndose pasar por una pobre desgraciada y a mí dejándome como a una loca con paranoias.

 

  En fin, que después de colgar el teléfono, respire profundamente y me dije Amanda, vamos a darle una oportunidad a la zorra buena Marina. Empecemos de cero, sin paranoias. Tú y ella, ella y tú.

 

  Al final salí del estudio a las cuatro y media y empecé la operación compra. Cuando llegue a casa, estaba agotada, las ojeras me llegaban al suelo, me costaba mantener los ojos abiertos, el sudor recorría mi cuerpo, estaba sedienta, no podía dar un paso más. Después de colocarlo todo, mire el reloj, las seis y media. Aun tenía un rato para echarme un sueño, asi que sin pensarmelo ni dos veces, me eche un poco de agua por la cara, me quite los zapatos y me tire al sofá.

 

  Amanda, Amanda, Amanda….

 

  ¿Qué? ¿Qué? ¿Que pasa? Me desperté sobresaltada, con el corazón agitado. Paolo llevaba un rato en el piso, el suficiente para tenerlo casi todo preparado. Había llegado a las siete, había recogido la casa, se había duchado, y había preparado la cena, le quedaba el último toque para terminarla. Amanda, son las ocho y media. Tienes que levantarte, hemos quedado a las diez. Mi cara empezó a esbozar una expresión de joooooooo, cuando Paolo se abalanzo sobre mí y me dio un laaaaaargo beso. Cuando intento separarse le agarre fuerte del cuello y lo acerque otra vez a mi, puse esos ojos de zorrilla que tanto me gustan. El me miro y me siguió el juego.  Mmm, empecé a disfrutar de ese olor que desprende su cuerpo, suficiente para revolucionar todas mis hormonas, abrir los poros de mi piel, hacerme sentir única, necesitar de su cuerpo, ansiar tenerlo dentro de mi, rápido sin necesidad de nada mas.  El y yo, su cuerpo contra el mió, sentir su aliento, sus caricias y esa sensación de libertad que tanto me gustaba…

Después de nuestro revolcón, mi cuerpo me pedía mas, uno mas, lo necesitaba…y…Meeeeeeeeek.

 

  El fono, que oportuno. Paolo se levanto como un rayo y yo me incorpore en el sofá. ¿Si?, Buenas, sube. Entonces le pregunte ¿Quién es? ¡Aun falta media hora! Me hubiera gustado no saber la respuesta…Marina. Que casualidad, la zorra buena de Marina, jodiendo con su puntualidad como siempre. Amanda, respira hondo, no pasa nada. Vamos a darle una oportunidad.

 

  Antes de que entrara, yo ya me había metido en la ducha…lo de darle una oportunidad podía esperar…

                                                                                                              Amanda

Jueves, 19 junio 2008; El estreno de…Sexo en Murcia (II Parte)

 

 

  Fue la cena más especial que he disfrutado en mucho tiempo. Después de cuatro años, volvimos a hablar de chicos, de lo que éramos y de lo que somos, de cómo hemos cambiado, de lo que seria volver al pasado aunque solo fuera por una noche. Violeta convertirse en la chica inocente, defensora de lo imposible, Sara tendria eso que parece se le resiste y que tanto necesita, el amor. Carol recuperar la vida que tan feliz le había hecho y que tanto añoraba y yo… a mi me hubiera gustado cerrar los ojos y volver a ser libre, a sentir como cada noche que salía el éxito estaba asegurado, me hubiera gustado volver al punto en el que estábamos al principio, cuando nos conocimos, sin problemas, sin dudas, sin engaños. Pero aquello era el pasado, ahora teníamos que mirar hacia delante y seguir viviendo como hasta ahora, haciendo lo que queremos para poder alcanzar lo que todos anhelamos, la felicidad.

 

  Cuando llegamos al cine las luces estaban ya apagadas y los trailers habían comenzado. Nunca os lo he dicho pero odio profundamente entrar al cine cuando la sala ya esta a oscuras, será una manía pero a mi me gusta llegar al menos con 10 minutos de antelación y sentarme tranquilamente en mi butaca, charlar un ratico y … a ver la peli. Pero estaba claro que no fue el caso. Me agarre a Sara mientras subía aquellas escaleras, pensando en no dar mucho el espectáculo. Cuando nos sentamos te juro que aquello ya no era ver una película era todo lo que eso acarreaba. Mi pasado, mi presente, mis amigas, los cambios, eran muchas cosas…

 

  Cuando salimos del cine, nos quedamos paradas y… ahora que, ¿nos tomamos algo? Carol y yo estábamos dispuestas a tomarnos un par de copillas, pero Sara no estaba por la labor, al día siguiente tenia que ir a Valencia por temas de trabajo. Después de mucho insistir conseguimos que se viniera aunque solo fuera a tomarse una cerveza.  Aunque esta se alargo…¡hasta las seis de la mañana!.

 

  Estuvimos toda la noche de bar en bar, hasta que llegamos a uno con música en directo. Ideal para armarla gorda. Se nos pegaban los moscones como hacia años. Tres chicas solas, monisisisimas que íbamos… Tonteamos hasta que ya no teníamos fuerza para más. Conocimos a unos chicos con los que tuvimos una química especial. Acabamos montadas en el coche de uno de ellos dirección… más bares…

 

  Carol y yo nos fuimos a casita solas, como debía ser pero Sara termino con uno de ellos…supongo que Roberto será ya historia, ¿no?…

 

  Aquella noche, por llamarlo de alguna manera, solo dormí una hora, me levante bebiendo hasta el agua de las macetas, la cabeza como siempre a punto de estallar, los ojos estaban pegados, mi boca era como un zapato, una sensación de angustia recorría mi estomago, el pulso me temblaba…pero después de muchos años, me levantaba esbozando una gran sonrisa…

 

  ¡¡Gracias chicas por estar siempre a mi lado!!

 

                                                                                                                                              Amanda

Jueves 19 junio 2008; El estreno de…Sexo en Murcia ( I Parte )

 

  Estaba frente al ordenador cuando de repente mire la hora y…Mierda, ¡las siete! Tengo que empezar “la reconstrucción”.  Así fue como empezó mi caótica tarde.

 

  Me duche a toda prisa, después comencé con la operación armario. Saque la ropa de verano más sexy que tengo, la puse sobre la cama y emprece a probármela. Aaaaah! Que horror, ¿Cómo me pude comprar esto?, Esto…no me convence, Mmm demasiado…, Menudo culo me hace esto… No, no, no y mas noes hasta que de repente lo vi, ¡Siiiiii, este es el perfecto!

 

  Después de media hora eligiendo que me iba a poner, me fui corriendo al baño a secarme el pelo, con la tensión por los suelos, apunto del desmayo, entre el calor que hacia y el secador estuve a punto de morir allí mismo. Cuando termine, tuve que esperar un tiempo prudencial hasta que la temperatura de mi cuerpo volvía a ser la de siempre. Cuando empecé a maquillarme ya eran las ocho y cuarto. ¡Aaaaaaaaaaaah! Otra vez las prisas y en menos de un segundo… es la horaaaaaaa. Me fui a toda velocidad a la habitación y me vestí. Me eché un poco de mi perfume favorito y me fui al espejo de la entrada… Allí estaba yo con un top amarillo palabra de honor y una especie de flor a la izquierda del pecho izquierdo, unos pantalones pitillo negros, mis zapatos de tacón fino amarillos y una cartera de mano…Perfecta para una noche como la que estaba a punto de empezar.

 

  Sara me llamo al móvil Baja, que estoy mal aparcada. Me di el último vistazo delante del espejo y… ¡perfecta!, estaba claro, esta noche íbamos a triunfar.

 

  Cuando salí a la calle, vi a Sara apoyada en el coche, fumándose un cigarro. Llevaba un vestido palabra de honor negro con lunares blancos, un cinturón ancho d color blanco a la cintura y unos zapatos de tacón blancos. Entonces me miro, sonrio con cara de picara y lanzo el cigarro al suelo. ¿Vamos?

 

  A los diez minutos pasamos a por Carol, que como no, nos tuvo esperando mas de media hora. Cuando por fin apareció Carol eran las nueve y media pasadas. Antes de meterse en el coche se dio una vuelta sobre si misma para terminar con ¿Qué tal? Llevaba una vestido con caída de color azul eléctrico y con escote de corazón, y unos súper zapatos de plataforma. 

 

  Como era de esperar, cuando llegamos al restaurante, uno de los más frecuentado de Murcia, una hora y pico después de la hora de la reserva, el chico que nos esperaba en la puerta del restaurante nos dijo muy amablemente que nos fuéramos a tomar viento fresco… ¡nos habíamos quedado sin reserva! Sara y yo miramos a Carol con cara de asesinas en serie…pero por mucho que Carol intento camelarse al camarero…nos piramos de allí sin saber muy bien a donde ir. Mire el reloj, ¡Son las diez! Tenemos media hora.

 

  Entonces Sara dijo chicas subir al coche ya se donde vamos a cenar. Carol y yo obedecimos sin rechistar.

 Cuando llegue a Murcia, hace ya casi cuatro años, era una mujer libre e independiente, no tenía compromisos con nadie. No me costo mucho adaptarme a la ciudad, porque es muy viva, la gente es muy abierta y enseguida encuentras tu sitio.

 

  Cuando empecé a trabajar, había un chico en el estudio, Ángel, con el que congenie desde el primer momento. Con el, me lo pasaba genial y solíamos salir del curro y tomarnos alguna cerveza o lo que se terciara. Hasta que me dijo de quedar un fin de semana con sus amigos y teniendo en cuenta que no conocía a nadie y que me pasaba los fines de semana sola, acepte sin pensármelo ni un instante.

 

  Y en el grupo me encontré a una Sara tranquila, enamorada, complaciente, que no veía más allá de los ojos de Samuel. Era la típica chica entregada en cuerpo y alma a su pareja. El era el centro de su existencia y cualquier cosa que Samuel dijera iba a misa, incluso si ella pensaba lo contrario. También me encontré con una Carol que según me había dicho Ángel llevaba siete años con su novio Mateo, y a pesar de que siempre la veían como la típica pareja que haría todo lo que la sociedad estipula. Carol era independiente, pensaba por si misma, contradecía al mundo para defender sus ideales, muy inteligente, una chica con las ideas muy claras que lo llevaba todo hasta el extremo. También conocí a una Violeta jovial, que todo le sabia a poco, alérgica al compromiso y a una Paloma y su por entonces novio Pedro, muy callada, reservada y tímida pero con un corazón de oro. Y ellas… se encontraron a una Amanda que desde los dieciocho años deambula por el mundo sin rumbo fijo, completamente loca, que iba y venia con los tíos que le daba la gana, que se lo pasaba genial, que vivía al limite sin importarle lo que pensaran los demás y que la palabra compromiso le ponía los pelos de gallina. Su lema era: Vivir, vivir y vivir.

 

  Un mes después de empezar a salir con ellos, Ángel se fue a Inglaterra con su novio en busca de aventura y así fue como ocupe el hueco que Ángel había dejado. Empecé a quedar con ellas los sábados, luego días sueltos entre semana, hasta que llego el ritual de los domingos. Sara, Carol, Violeta y yo, nos tirarnos las tardes de los domingos muertos en mi casa viendo capítulos de Sexo en Nueva York, después los analizábamos, y cada una soñaba con lo que tenia y lo que realmente le gustaría tener. Para terminar la faena nos íbamos al “Foster” a por una súper cena, que acabo siendo siempre la misma. 

 

  Y así fue como terminamos poniéndonos un papel dentro de la serie, cada una de nosotras tenía un pellizco de las chicas de Sexo en Nueva York. Según la vida que por aquel entonces llevábamos, la cosa quedo así. Violeta era Miranda cabezota e independiente, libre como el viento. Sara era Charlotte, la casta y pura, una mujer fiel y entregada a su hombre, capaz de dejarlo todo por el. Carol era Carrie, la que estaba en el centro, la más equilibrada, la que tenía a su príncipe azul sin perder su libertad Y yo…bueno, por aquel entonces era soltera y un poco alocada, vivía sola desde los dieciocho, ¿Qué quieres? Me gustaba divertirme, vivir a lo loco y además no le tenia que dar explicaciones a nadie desde hacía muchos años…así que dejémoslo… en que me lo montaba bien…por aquel entonces Samantha era mi personaje.

 

  Quien me iba a decir a mí que cuatro años después, todo iba a cambiar tanto…

 

  Pero aquella noche estábamos las tres como en los viejos tiempos, delante de la puerta del Foster esperando que llegara el momento de reencontrarnos con las chicas que una vez dejamos allí enterradas…

 

Violeta te echamos mucho de menos…

 

 

 

 

                                                                                                                                                   Amanda

 

Excellent Blog Award

                                                  

                                          

Hoy, como todas las mañanas he ido a mirar uno de mis blogs favoritos, el gran convento de La Sor Citroen y ¡SORPRESA! tenia un super premio. La verdad es que no si si me hace mas ilusion el premio en si o las manos de las que lo recibo.  Son unas monjitas y algun que otro super heroe de lo mas cachondos. ¡Menudo equipo! ¡No dejeis nunca de hacernos reir!

¡Un beso chicos y muchas muchas graciaaaaaaaaas!

Ahora tengo que entregarselo a cinco personas y los afortunados son (tambores sonando)tarataratrtratrattra:

1. Irlanda Por ser una persona magica

2. The Bazaar of Arts Por su sencillez y la manera en la que cuenta sus relatos

3. Karmenjt Por que es una super-mujer

4. kikarr Por que es una luchadora

5. Algunos dias y otros tambien Por que la entinedo perfectamente

Enhorabuena a todos y que lo disfruteis.

Amanda

19 junio 2008; Me voy de PRE-ESTRENO

 

Hoy no tengo mucho tiempo para escribir. Que..¿porque?. Pues porque … ME VOY DE PRE-ESTRENO (que glamouroso) EN MURCIA (murio el glamour). 🙂

¡¡Estoy de los nervios nerviosos!! He quedado a las nueve menos cuarto en la puerta de casa, Sara pasa a recogerme y de alli vamos a por Carol que estara en casa de Mateo. A las nueve tenemos mesa reservada en un restaurate muy in (hoy tiramos la casa por la ventana), a las 22:30 cine y despues nos tomaremos una cuantos cosmopolitans en casa…mañana en el curro dormire sobre la mesa.

Ahora me toca revolver el armario, buscado ropa…sexy, aunque…tampoco tengo que rebuscar mucho para encontrarla, jeje. Problema: Al cine…¡sexy!…va a dar gusto vernos, por supuesto ¡me llevo la camara de fotos! Mi EP3, como la llamamos. Despues toca sesion de restauracion facial. En otras palabras me pondre la mascara. Y zapatos…¡dios!, ¿que zapatos me voy a poner? Lo veis, tengo muchas cosas importantes que hacer y yo aqui sentada y con estos peloooos.

Mañana os contare todos los detalles de mi ansiado PRE-ESTRENO (me encanta decirlo) de Sexo en Nueva York…

Mientras tanto os dejo una escena de la serie…¡que me vuelve loca!…

 

 

Un beso,

Amanda

 

Martes, 17 junio 2008; Una pequeña gran noticia

 

 

Esta mañana me he levantado sin decir ni mu, después de nuestra pelea de ayer me apetecía seguir sin hablarle a Paolo un poco mas, para que viera lo dura que soy.

 

Nunca pesé que estar enfadada con tu pareja una vez que vivís juntos fuera tan aburrido y mantenerla, fuera… ¡insoportable! Así que el día pintaba un poco espesillo.

 

La mañana pasó leeenta, muy muy leeeeenta. Mi jefe otra vez estaba a pan y agua. Desde que entró por la puerta no habia dejado de gritar, ¡esto se esta convirtiendo en una rutina! Aun recuerdo las primeras semanas que pase allí, todo eran sonrisas, miraditas, palitos en el hombro, piropos, pero en dos o tres meses todo cambio y mostró esa bestia que lleva dentro. Maldito capullo, que ganas tengo de quitármelo de encima, claro que entonces vendrá otro y será igual. Aaaah (suspiro) esto de los jefes es la pescadilla que se muerde la cola, aunque claro, no creo que Carol piense lo mismo…

 

Así que cuando se aburrió de gritar se metió en el despacho y con un portazo se despidió de nosotros. Hasta que una maldita llamada lo perturbó de nuevo, abrió la puerta cual toro sale al ruedo, me miró con los ojos desencajados, se acercó a mi, me puso algo parecido a un papel en la mano y me dijo Amanda, tienes que ir a ver a estos clientes, ya. Yo no puedo Iván, sabes que tengo miles de cosas que hacer antes de que acabe esta semana. A lo que me respondió con una sonrisa de capullo Pues ya tienes otra más. Y así fue como me dejo plantada de pie, frente a la puerta de su despacho y con una depresión de caballo. Miré la hora y casi no me pongo a llorar. Eran las doce de la mañana. Que.. ¿Qué quiere decir eso?

 

Que me tocaba salir en pleno mes de junio a patearme las calles, nada más y nada menos que a las doce de la mañana con el chicharro en to lo alto. ¡Estábamos a unos 30º! Así que sin más remedio, cogí mis cosas y me fui para no volver… Ojala, pero… tengo una hipoteca que pagar y no me puedo permitir el lujo de mandarlo todo a la mierda. A cambio volví a la hora de comer, con hamburguesa en ristre. A ponerme con la montonera de trabajo que tenía encima de la mesa.

 

Así que, después de una insolación, una deshidratación (a pesar de beberme dos botellines de agua), de ponerme como una gamba, de sudar como una cerda, de tener los pies hinchados, de dolerme la cabeza…Después de todo eso, subí a la oficina, ya solitaria, me senté y mientras me comía esa hamburguesa fría y las patatas tan sudadas del calor que parecía que estaban mojadas, mire el reloj, las tres de la tarde. Y yo estaba allí, delante de aquellos papeles y preguntándome ¿A que hora saldré de aquí?

 

En estas estaba, cuando se abrió la puerta del despacho de mi jefe, salio de espaldas a mi, cerro la puerta y…SORPRESAAAA… Cuando se dio la vuelta allí estaba yo con media hamburguesa dentro de la boca y todo el ketchu bajando por mi mano hasta la muñeca. ¿Pero que coño hace este tío aquí? Pensé. Entonces antes de que pudiera hacer ningún movimiento, me dijo ¡Amanda! ¿Qué haces aquí a estas horas? ¡Maldito cerdo! ¿Qué que hago aquí? No se, quizá algún gilipollas ha decidido mandarme a patear las calles de Murcia y no he podido hacer nada…Pero en vez de eso le dije mientras me limpiaba, Iván, acabo de llegar de la calle y ya sabes que tengo que revisarlo todo antes de que acabe la semana. Me miro, se dio la vuelta mientras decía, bueno, pues yo me voy a casa. Nos vemos mañana. Y por supuesto antes de irse lanzo el dardo final, Ah, y que no se te olvide la reunión del jueves. Aaaaaaaaaaaah! Le hubiera tirado el resto de la hamburguesa a la cabeza pero en vez de eso, le sonreí.

 

Cerré la puerta de la ofi ¡a las siete de la tarde! Y encima estaba haciéndome la dura con Paolo, jodeeeeeer ¿que más me podía pasar? Y entonces fue cuando tiritiririrtirirititiririrtiiti, el móvil estaba sonando. Rápidamente abrí el bolso y mientras buscaba el móvil en aquella jungla, dejo de sonar. Pero a los segundos itirritirirtiritirtiritirtiitirtiri. Cogí el móvil, mire la pantalla y Carol llamando. ¿Se lo habrá contado ya? ¿Qué habrá pasado? Descolgué y una voz acelerada me decía cosas que no entendía muy bien.

 

A: Caroooooooooooool para, paraaaaaaa. Que no te entiendo.

C: Amanda estoy delante de la taquilla del cine y ¿a que no sabes que entradas están a la venta?

A: Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ¡Como no lo voy a saber!

C: Tía, ¿Las compro?

A: Siiiii, siiiii, siiii

C: Ok, luego te llamo. Un beso.

A: Ciao

 

Acababa de meter el móvil en el bolso cuando…tiritiritiritritirtiritritirtirti

 

A: Dime

C: Amanda, muy fuerte. Hay preestreno de la peli el jueves. ¡ Pre-estreno!

A: Cómpralas, pero yaaaaaaaaaa.

C: Tía, un preestreno de la peli, jaja,

A: Ya, oye, el plan sigue en marcha, ¿no?

C: ¿Lo dudas? Nos vemos el jueves a las 21:00, ¿ok?

A: Perfecto. Un beso

C: Muak

 

 Violeta, Sara, Carol y yo somos fieles seguidoras de la serie Sexo en Nueva York. Cuando nos enteramos que iban a hacer una peli decidimos no solo ir al estreno sino como buenas frikis sexeras vestirnos como ellas, algo de lo que me estoy arrepintiendo. Encajamos a cada una con un personaje, aunque he de decir que alguna fue difícil de encajar…

 

Así fue como termino mi día. Y aunque no lo creais, esta pequeña tontería, me hizo olvidar el horroroso día que había pasado. Ahora solo tenia ganas de llegar a casa, dejar de hacerme la dura con Paolo y recuperar el día perdido…

                                                                                                                                   Amanda