Lunes 9 junio 2008; Mi primer día oficial de vida en pareja

  El lunes sin duda fue un día raro

 

  Me desperté mirando hacia el techo con una sonrisa en la cara, me incorpore un poquito de la cama, doble el brazo, puse el codo sobre la almohada y apoye la cabeza sobre la mano y así me quede un ratito en la cama observando a Paolo como dormía ¡Por fin estábamos juntos! ¿Qué tenia que hacer ahora? ¿Tenia que actuar como siempre? ¿Iba a cambiar mucho mi vida? ¿Tenia que contarlo a la gente? ¿Como íbamos a organizarnos? ¿Tenia que llamar a mis padres? ¿Y a Hugo? Si, definitivamente los tenía que llamar. Me levante de un blinco y me fui a trabajar sin pensar que era lunes, es decir, mas contenta de lo habitual. Tenía tantas cosas en la cabeza que el día se me paso volando.

 

  Cuando salí del trabajo me fui corriendo a casa y al abrir la puerta note que algo había cambiado dentro. Por primera vez en tres años que la tengo, note como si fuera la primera vez que entraba allí. El olor también era distinto. En el salón las cosa de Paolo estaban esparcidas y le daban ese aire hippie tan típico en el. La cocina estaba llena de comida que no me era nada familiar. En la habitación había ropa de Paolo por todos lados y el baño estaba lleno de todas sus cosas, miles de botes que no se para que son. Me estaba enfrentando a algo nuevo, que me daba miedo pero que al mismo tiempo me encantaba y estaba dispuesta disfrutarlo al máximo.

 

  Paolo llego a las ocho a casa. Se ducho mientras yo preparaba unos sándwiches. Cuando terminamos de cenar llego el gran momento…¡¡llamar a mis padres!! Llevaba sin verlos desde el verano y la verdad es que últimamente no los había llamado mucho…mejor dicho…nada. No es que no me acuerde de ellos, el problema es que hace tanto tiempo que vivo mi vida, separada de su lado que no tengo ese apego natural que los hijos tienen a sus padres. Todo el mundo me dice que soy rara por ello, pero…no puedo evitarlo. A pesar de todo, ¡los adoro!

 

  Cuando llamo a casa se produce una revolución. Mi madre que es muy enérgica pone a mi padre en vereda, tu hija, tu hija…Si coge el teléfono mi padre, se le escucha por detrás diciendo cosas. Dile esto, dile lo otro, ¿Qué dice?, dime que dice, pregúntale tal, pregúntale cual… Cuando mi padre se cansa de oírla y le pasa el teléfono, entonces ella le echa la bronca ¿Para que me lo pasas si estas tu hablando tu con ella? Siempre acaba en pelea. Me imagino la cara de mi padre de desesperación, jajaja. Menuda pareja. Cuando llevo hablando unos minutos con mi madre en seguida me pregunta por Paolo y entonces es cuando me desespero. Se ponen a hablar, a hablar, a hablar y no tienen fin será eso de las raíces que tira.

 

  Y así fue como pasó. Paso a paso. Mis padres se alegraron mucho con la noticia, especialmente mi madre que adora a Paolo a pesar de que en tres años lo ha visto unas seis o siete veces.

 

  Cuando colgamos, llame a Hugo, mi hermano mayor (por un año) y el único que tengo. Hugo vive en Granada, con Rocío, su novia. Cuando Hugo cumplió los dieciocho y tuvo que decidir a que universidad ir, eligió un baremo de ciudades universitarias por excelencia. Quería pasar los años de universidad de fiesta en fiesta y así fue como dio con Granada. Después volvería a Madrid a sentar la cabeza pero todo cambio cuando conoció a Rocío, una morenaza muy simpática que lo anclo en Granada. Desde hace ya ocho años viven juntos. Empezaron como compañeros de piso para terminar como pareja. Una relación muy especial. Desde fuera son la pareja perfecta, para mi gusto algo tradicionales pero…felices.

 

  Me alegre un montón al oír la voz de mi hermano, casi se me saltan las lagrimas. Hace mas de un año que no lo veo y hablamos por teléfono en contadas ocasiones, unas dos veces al mes. Por eso cuando hablamos, me emociono. Lo quiero mucho. Es una persona muy especial para mí, porque me ha ayudado a salir de muchas. Cuando le dije que tenia que contarles algo importante se pusieron cada uno a un teléfono de la casa y Rocío no paraba de decir dilo ya, dilo yaaa. Cuando lo solté, ella empezó a reír y mi hermano me dijo Nena me alegro un montón, ya era hora de que sentaras la cabeza. Hablamos un buen rato y como siempre la conversación acabo con un tenemos que quedar, a ver si planeamos algo, Amanda. Sisisisissisis…Pero el día nunca llega…

 

  Después de anunciarlo a la familia, nos quedamos un rato mas en el sofá viendo la tele, bueno, zapeando con la esperanza de encontrar algo que mereciera la pena, pero como no fue así, nos fuimos a la cama…

 

  Primer día de convivencia…SUPERADO

 

  El martes cando abrí los ojos me encontré un mensaje de Carol en el móvil. ¿Te hace un café esta tarde? Llama a Sara. Un beso. 

 

  Parece que el día iba a ser movidito…

                                                                                                                                                    Amanda

 

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