1 julio 2008; Las REBAJAS han llegado a la ciudad

 

Desde esta mañana a las siete que me ha sonado el despertador no he podido pensar en otra cosa en todo el día…Las rebajas han llegado a la ciudad.

 

He estado toda la mañana en el estudio inquieta mirando el reloj cada cinco segundos, pensando que no me iban a dejar nada, que se iban a llevar lo mejor, que no quedaría mi talla, que por la tarde las tiendas estarían de bote en bote, que me iba a tocar pelearme con las marujas de turno, a hacer colas interminables, a andar kilómetros y kilómetros, que terminaría con ampollas en los pies…Pero nada me importaba porque esta tarde iba a ser rica, muy rica, en ropa, zapatos y complementos y eso…quita toda las penas de mi ser.

 

Siempre voy sola de compras, a no ser que se me cuelgue alguien. Es el estado perfecto para hacerlo, la soledad. Tardas un poco más en decidir lo que te llevas pero vas a tu ritmo, no tienes que esperara a nadie, sin prisas, sin presiones, sin caras largas etc…

 

Así que en cuanto he visto que eran las tres de la tarde, he cogido mi bolso con mis tarjetitas de crédito, una seca como la mojama y la otra ni fu ni fa, y me he ido a toda velocidad a consumir como una loca posesa.

 

Lo que la gente suele hacer es irse a los centros comerciales que lo tiene todo a mano en un mismo sitio, con aire acondicionado, ascensores, escaleras mecánicas… Llamarme tonta pero yo prefiero patearme la ciudad y recorrer las calles y todas sus tiendas a pesar de la formula, Julio+ Murcia+ compras por la calle= Pollo cocido. ¿Seré masoca?

 

Primero entre a Mango sin muchas esperanzas. Sinceramente es una de esas tiendas en las que en rebajas sacan ropa del año del pele, ropa diseñada para las rebajas o al menos lo parece, cosas de invierno y lo poco que hay decente no esta nada barato. De normal, hubiera pasado dentro de Mango, me hubiera echado unos reniegos y para otra tienda pero este año ha sido diferente. Este año cargue con media tienda. Extrañamente habían cosas que me gustaban, empecé a coger, a coger, a coger…hasta que me puse en la súper cola y la chica que estaba allí doblando la montonera de ropa que la gente deja me dijo con mala lechuga solo cinco prendas. ¿Qué hacia con todo aquello?

 

Cuando por fin conseguí un probador libre, unos 15 minutos después de llegar a la cola. Me toco el típico probador marginado, el raro, el solitario. Y diréis, pues mejor… ¡ja! Todos estaban formando una U perfecta, apartados de los ojos de la tienda, en un rinconcito excepto el mío, que estaba frente a la cola y a toda la tienda.

 

Cuando ya me había desnudado y estaba dentro de mi probador casi publico en ropa interior, braguita brasileña, ya sabéis metidita por el culete. Agachada, culo en pompa hacia la cortinilla del probador metiéndome unos vaqueros blancos, note que mi cortina se abría. Rápidamente torcí la cabeza con los ojos que se me salían de las orbitas y… ¡SORPRESA! Allí delante de mi culo estaba una niña de unos cuatro años partiéndose de la risa, hablando en chino y como guinda al pastel tenia a toda la tienda con los ojos clavados en mí… ¡Jodeeeeeeeer! ¿Dónde estaba la madre? ¿Por qué no abría el suyo y me dejaba a mí en paz? Me cagooooo…Me puse recta, lo cual no evito que ahora me vieran de frente, cogi la cortina y mirando a la niña, tire hacia mi con una sonrisa en la cara tan forzada que hasta a mi me daba miedo. Pero si seguía tirando de la cortina tiraría a la niña de boca. ¿Donde coño esta la madre? De repente como de la nada apareció una mujer, supongo que madre de la criatura, que lo único que dijo fue María suelta eso, vente aquí con mama. ¿Y yo? ¿Y mi lo siento?, o ¿Y mi perdona? ¡Joder! que toda la tienda me había visto en pelota pica. Sinceramente, hubiera cogido a la tipa y se lo hubiera explicado pero en vez de eso, le sonreí y cerré con un aire que casi no me cargo el tambalillo.

 

Después de esta grata experiencia, me fui a Blanco y me compre todos los zapatos que se me ponían a tiro. Casi no me llevo los de las dependientas. Después de patear alguna tienda mas me fui rumbo H&M. Pero para ello tenia que coger el coche dirección…centro comercial. Habían mas cosas de temporada que de rebaja, cosa que ya de entrada me pone de los nervios, pero también cargue con lo mió.

 

Termine con el corazón en los pies, las piernas me arrastraban, me costaba mantener los ojos abiertos, acalorada, con un hambre de caballo, pelada, sin un puto duro pero inmensamente feliz porque había llegado a casa con miles y miles de bolsas llenas de ropa…y deseando que lleguen las segundas rebajas…¡no puedo evitarlo! ¿Estaré enferma?

                                                                                                                                      Amanda

 

Anuncios

7 comentarios to “1 julio 2008; Las REBAJAS han llegado a la ciudad”

  1. Ira Says:

    Jajaja, yo también prefiero hacer las compras sola, estoy mucho más tranquila eligiendo y perdiéndome entre la ropa, aunque echo de menos Bilbao para comprar, hay bastante más variedad que aquí 😦

    Besitos!!

  2. acoolgirl Says:

    Que suerte niña… yo fui a yer de rebajas un ratillo… y todo me parecio basurilla!! Solo me compre dos pares de zapatos en Sprinfield Woman (que descubrimiento, nunca habia entrado!!) y unos pendientes que ni siquiera estaban rebajados…

    A ver si me hago una escapadita al Condomina… y arraso!!! xDDD

    Un besitooo

    PD: Los probadores de Mango (en general) son lo peor… y mas si hay niños correteando!!! 😛

  3. eldiariodeamanda Says:

    Ira: No te preocupes que ya te queda poquito para volver a Bilbao y a tu vida de siempre aunque como ya te dije TU no seras la misma Ira qeu dejo Bilbao hace unos meses. Ya me lo diras.

    acoolgirl: ¡Ojala a mi me hubiera parecido todo basurilla! porque hoy ya me esta dando el bajon de “¡cuanto te has gastado Amanda!” Quiza esta semana devuelva algo. La Condomina esta muy chula ¿valenciana? ¿alicantina?

    Un beso,

    Amanda

  4. karmenjt Says:

    A mi tambien me gusta comprar sola, ya hay que hacer bastante cola para una como para ir coordinando entre dos o mas. Además así vas a tu bola entrando a las tiendas que te gustan.
    Que suerte, de todos modos que hayas cargado. A mi me da una pereza… y aun no he tenido tiempo de estrenarme. A ver si esta semana que viene que los niños se van al pueblo con los abuelos…
    Claro, que entonces preferiré irme de terrazas y cervezas.
    No se puede tener todo!

  5. crismallorca Says:

    .

  6. Spiderman Says:

    Yo la verdad es que salgo poco de compras, siempre voy con la misma pinta de… 😈
    Con las mallas ajustadas y la cara tapada 😀 ¡Todo sea por luchar contra el mal!

  7. abeja-maya Says:

    Padezco la misma enfermedad que tu, jajajajajajajajaja.
    Si voy contigo a Blanco fijo que le quitamos los zapatos a las dependientes, yo también arraso con ellos cada vez que voy, me vuelven loca sus zapatos.

    Eso sí, a la madre de la niña se la lio fijo.

    Besines.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: